
26.690 usuarios del iPhone de Corea del Sur han presentado una demanda colectiva contra Apple por supuestas violaciones de privacidad. El motivo de la demanda es la geolocalización, un error de software que permitía rastrear la posición del teléfono.
Esta denuncia ya fue advertida por la abogada Mirae Law, letrada que logró que Apple tuviera que pagar un millón de wons (648 euros) a Kim Hyung-Suk en julio. Tras la resolución del caso, Law aseguró que preparaban una demanda colectiva que ahora se ha materializado.
Los demandantes reclaman "daños emocionales por la localización ilegal de datos de Apple", y cada demandante exige a Apple la misma cantidad, un millon de wons (unos 648 euros).
El fallo fue descubierto por unos investigadores británicos, que se dieron cuenta de que, tras una actualización del sistema operativo, una función del telédono podía permitir rastrear los movimientos de los usuarios sin que estos se dieran cuenta a partir de la búsqueda de redes inalámbricas que hace el móvil. Apple admitió el fallo pero negó que tuviera intención de espiar a nadie y que hubiera sacado ningún provecho del tema.

